NOTICIA COMENTADA 766
Investigación del Censo / Italianos y religión. Van poco a la iglesia pero todavía se sienten católicos (y creen en el juicio de Dios). DUC INA ALTUM. Conferencia Episcopal Italiana. 19nov24. https://www.aldomariavalli.it/2024/11/19/ricerca-censis-gli-italiani-e-la-religione-vanno-poco-in-chiesa-ma-si-sentono-ancora-cattolici-e-credono-nel-giudizio-di-dio/
Resumen:
A petición de la Conferencia Episcopal Italiana, Censis llevó a cabo una investigación, realizada sobre una muestra de mil adultos en el período del 27 de septiembre al 1 de octubre de 2024, sobre la religiosidad en nuestro país.
Resultó que los italianos que se definen como católicos representan el 71,1% de la población. El 15,3% dice ser practicante, el 34,9% dice participar sólo ocasionalmente en actividades de la Iglesia y el 20,9% dice ser "católicos no practicantes".
En el grupo de 18 a 34 años, el porcentaje de los que se declaran católicos baja al 58,3% y los que lo practican son el 10,9%.
Más de la mitad de los que están alejados de la práctica habitual (56,1%) afirman vivir su fe "hacia dentro".
Cuatro de cada diez italianos dicen no reconocerse en la Iglesia. Incluso entre los practicantes hay un 15% que dice no encontrarse en la Iglesia tal como es hoy: el 45,1% porque es demasiado antigua, el 27,8% porque no ve "una línea clara", el 8,9% porque hay ninguna mujer en altos cargos (entre la población femenina el porcentaje asciende al 12,4%). El 43,6% (46,5% de las mujeres) cree que la Iglesia católica es una institución dominada por hombres, porcentaje que entre los católicos practicantes desciende al 23,9%.

Para el presidente del Censis, Giuseppe De Rita, la situación «es el resultado del individualismo imperante, pero también de una Iglesia que lucha por indicar un "más allá"». La Iglesia, sostiene De Rita, «debe redescubrir esta capacidad, porque una Iglesia puramente horizontal no intercepta a quienes están ebrios de individualismo, porque para ellos no basta con sustituir el "yo" por un "nosotros", necesitan un más allá, necesitan ir más allá de sí mismos."
A pesar de la disminución de practicantes, el 13,9% de los católicos asiduos piensa que esto está bien, mientras que el 60,8% cree que la Iglesia debería adaptarse a los cambios del mundo contemporáneo. Para casi siete de cada diez italianos (seis de cada diez practicantes) lo que los aleja de la Iglesia es sobre todo la cuestión de los abusos.
La identidad del país todavía parece ser católica: el 79,8% dice que sus raíces culturales son de inspiración católica, mientras que sólo el 5,4% declara haber sido educado en un ambiente "anticatólico". Además, el 61,4% está de acuerdo con la afirmación de que el catolicismo es parte integrante de la identidad nacional (y el 41,4% de los no creyentes también lo cree así).
El 34,5% dice respetar la señal de la cruz, lo que para el 54,8% es parte de su sentir personal. El 41% tiene algún tipo de devoción a la Virgen, cifra que también respeta el 36,7% de los no creyentes. Entre los practicantes, el 43,9% lamenta los "hermosos ritos del pasado", porcentaje que desciende al 27,8% respecto a la población general.
Para el 45,5% de los italianos, las palabras de Jesús siguen estando entre las mejores enseñanzas espirituales que tenemos y para el 16,3% inspiran vida. Cuatro de cada diez italianos consideran bueno recibir consejo de los sacerdotes. Un número igual, cuatro de cada diez, piensa lo contrario, y dos de cada diez no expresan su opinión.
El 66% de los italianos dice rezar, pero la idea de oración incluye tanto acudir a Dios como relacionarse con otra entidad superior. Este tipo de relación es declarada por el 65,6% de los no practicantes y el 11,5% de los no creyentes. El 39,4% de los italianos reza cuando experimenta una emoción, el 33,5% cuando tiene miedo y quiere pedir ayuda. Entre los practicantes, sólo el 8,8% dice que reza como parte de un ritual.
El 58% de los italianos cree que hay vida después de la muerte (el 87,7% entre los practicantes) y, entre ellos, el 61,7% imagina un juicio final, con un trato diferente para los "buenos" y los "malos". Es decir que el 12,3% no cree en ello, es decir, no cree en la inmortalidad del alma. Quiero repetirlo porque es una enormidad: ¡el 12,3% de los que habitualmente van a misa el domingo no creen en la inmortalidad del alma!
Observo entonces que entre quienes creen en la vida después de la muerte, el 61,7% cree que habrá un trato diferente para quienes se han portado mal y quienes se han portado bien durante su vida terrenal. Así es: el 61,7% del 87,7%, o el 54,41%, cree en el infierno, pero el resto no. Y estamos hablando, hay que reiterarlo, de católicos practicantes. Este último hecho, sin embargo, es menos sorprendente, porque el hecho de que el infierno está vacío es ahora una herencia doctrinal respaldada por los líderes de la jerarquía de la Iglesia.
Siete de cada diez italianos dicen que la vida espiritual es importante, pero la mayoría, el 52,7%, piensa fuera de la Iglesia.
En general, surge una fe de bricolaje, según el lema "Dios sí, Iglesia no", con un fuerte componente emocional e individual.
La Iglesia es aceptada cuando satisface necesidades materiales, pero a nivel interno se la considera mayoritariamente superflua, si no nociva.
Es aleccionador que más de una cuarta parte de la población piense que hay un juicio después de la muerte. Dado en contraste con el clima actual en la Iglesia. Lo sorprendente es que casi el 44% de los practicantes aprecian los "hermosos ritos del pasado" y sienten nostalgia por ellos. Ciertamente este porcentaje no está compuesto por aquellos que quieren la misa vetus ordo, que sigue siendo desconocida para la mayoría, pero revela un cansancio hacia las innovaciones y hacia una Iglesia que ha dado la espalda a la tradición.
COMENTARIOS
Como decimos comúnmente: la situación está para llorar… Podríamos pensar que eso sucede en Italia, pero estamos seguros de que, si se realizara esta misma investigación en México, los resultados no serían muy diferentes…
Una condición para ser católicos es estar bautizados y seguir la doctrina enseñada por Cristo: TODA. Se deben aceptar todos los dogmas que sustentan nuestra fe, al grado de que, si uno sólo es rechazado, consciente y públicamente, se cae en herejía y esto pone a los fieles fuera de la Iglesia. Por eso decimo que la situación que nos retrata esta investigación está de lamentarse…
No sabemos si los resultados de este estudio se deban a la ignorancia no culpable o culpable. Pero si se trata no solo de una ignorancia culpable, sino de una creencia firmemente sostenida, entonces muchos de los que se dicen cristianos, en realidad, no lo son.
Veamos solo algunos datos más relevantes
Se definen como católicos el 71% de la población italiana. En consecuencia, el 29% no es católico. De ese 71%, el 15,3% dice ser practicante, el 34,9% dice participar sólo ocasionalmente en actividades de la Iglesia y el 20,9% dicen ser "católicos no practicantes". Ya tenemos algunos problemas: Sólo una pequeña parte es practicante. Si sumamos a los católicos practicantes con los ocasionales, apenas alcanzamos el 50%. Recordemos que es en Italia donde se encuentra la Ciudad Canta, Roma y especialmente el Estado Vaticano.
El 58% de los italianos cree que hay vida después de la muerte y, por lo tanto, en la inmortalidad del alma, y de estos que creen en la vida después de la muerte, el 35.5% imagina un juicio final, con un trato diferente para los "buenos" y los "malos". ¡El 12,3% de los que habitualmente van a misa el domingo no creen en la inmortalidad del alma!
Con el fin de acarar la interpretación del gráfico: el 15 % se declaró católico practicante, pero de ellos, alrededor de un 2% no cree en la inmortalidad del alma. Y la vida después de la muerte es un dogma central del cristianismo. En pocas palabras, tenemos que eliminar de la categoría de católicos practicantes alrededor de un 1.8%, que no cree en la vida eterna. Nos quedan nos quedan alrededor de solo 10.5% de católicos. Recordemos que negar una verdad de la fe nos deja fuera de la Iglesia.
En el gráfico anterior vimos que el 87% de los practicantes aceptan la vida después de la muerte. Pero de esa misma cantidad el 33% no cree en el infierno. Aceptan la vida después de la muerte, pero no todos creen en el castigo eterno, en el infierno. Sin duda esto tiene que ver con las afirmaciones de Bergoglio y de la jerarquía eclesiástica de que no existe el infierno o, en todo caso, debe estar vacío, porque Dios no permitirá que ninguno de sus hijos se condene. ¡Terrible engaño! Recordemos que la mejor estrategia del Demonio es hacer pensar que no existe, y, por lo tanto, no hay tal castigo eterno en el infierno. Como podemos ver, el modernismo está causando estragos la fe de los católicos.
En el grupo de 18 a 34 años, el porcentaje de los que se declaran católicos baja al 58,3% y los que lo practican son el 10,9%. Esto nos anuncia que el futuro de los creyentes sigue en picada. En la población general los creyentes eran el 71% y los practicantes del 15. 3%. En la población joven estas cifras disminuyen significativamente.
Un dato que sin duda es relevante es que, de la población italiana, el 79,8% dice que sus raíces culturales son de inspiración católica, mientras que sólo el 5,4% declara haber sido educado en un ambiente "anticatólico". Además, el 61,4% está de acuerdo con la afirmación de que el catolicismo es parte integrante de la identidad nacional (y el 41,4% de los no creyentes también lo cree así).
Otro dato muy relevante tiene que ver con el respeto a la señal de la cruz y la devoción a la Santísima Virgen María. El 34,5% dice respetar la señal de la cruz. El 41% tiene algún tipo de devoción a la Virgen, cifra que también respeta el 36,7% de los no creyentes. Otra forma de decirlo: uno de cada tres no creyentes tiene alguna devoción a Nuestra Señora. ¡Dato importante! Esto significa que no todo está perdido.
Lo mismo sucede con la oración. El 66% de los italianos dice rezar, pero la idea de oración incluye tanto acudir a Dios como relacionarse con otra entidad superior. Este tipo de relación es declarada por el 65,6% de los no practicantes y el 11,5% de los no creyentes. El 39,4% de los italianos reza cuando experimenta una emoción, el 33,5% cuando tiene miedo y quiere pedir ayuda. Hay un porcentaje importante entre los no practicantes y los no creyentes (alrededor del 50 %) que reza, aunque sea en situaciones de necesidad o en busca de ayuda.
Otro dato más que resulta interesante. Entre los practicantes, casi la mitad lamenta la desaparición de los "hermosos ritos del pasado" y conste que muchos de ellos no los conocen, o apenas tienen algunas experiencias breves con los ritos tradicionales.
Para el 45,5% de los italianos, las palabras de Jesús siguen estando entre las mejores enseñanzas espirituales que tenemos y para el 16,3% inspiran su vida. Cuatro de cada diez italianos consideran bueno recibir consejo de los sacerdotes. Un número igual, cuatro de cada diez, piensa lo contrario, y dos de cada diez no expresan su opinión.
En general, tenemos una fe que acepta a Dios, pero no a la Iglesia. Un efecto de la revolución anticristiana, que en su estrategia ha logrado desvincular la idea de Dios con la de Cristo, y la de Cristo con su Iglesia. Ya tenemos un ejemplo claro de cómo se ha desvinculado a Cristo con la Iglesia; lo que ahora se esta intentando es separar la idea de Dios vinculada a Cristo. Y ya se ven los avances, especialmente con la idea de que "todas las religiones son queridas por Dios" y con la presentación de un Cristo muy humano, con muchas virtudes, pero que no se compara con Dios.



