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03.03.2025

SOBRE LAS CONDICIONES PARA UNA ELECCIÓN PAPAL

Notas de referencia:

McCusker, M. 26 de febrero de 2025. Palabras claras sobre el papado. Y cuidado con el riesgo de un aparente "conservador". DUC IN ALTUM. https://www.aldomariavalli.it/2025/02/26/parole-chiare-sul-papato-e-attenzione-al-rischio-di-un-apparente-conservatore/

Gurpegui. J. 03 de marzo de 2025. Strickland: "Si se elige a un hereje, será nulo y sin valor". INFOVATICANA. https://infovaticana.com/2025/03/03/strickland-si-se-elige-a-un-hereje-sera-nulo-y-sin-valor/ 

El tema del que tratan los artículos anteriores es verdaderamente importante. Responde a la pregunta: ¿Cuáles son las condiciones que debe reunir una persona para ser electo legítimamente Papa?

En ambos artículos nos señalan las condiciones generales, básicas:

  • Ser una persona del sexo masculino.
  • Poseer el uso de razón.
  • Ser miembro de la Iglesia.

Parece sencillo. En apariencia, casi la mitad de las personas que conocemos tendrían la posibilidad de resultar elegidos.

Pero es necesario primero considerar que hay un colegio de electores, y es conformado por los cardenales menores de 80 años. Es preciso considerar dos aspectos sobre los cardenales electores:

  • La idea de limitar a los votantes menores de 80 años se tomó después del Concilio Vaticano II, y su finalidad, más política que religiosa, fue dejar fuera a los cardenales más cercanos a la Tradición, en su mayoría de mayor edad, que en su momento podían representar un obstáculo para los progresistas o modernistas. Esta medida la tomó Paulo VI con su Motu proprio Aetatem ingravidez, después ampliada y confirmada por Juan Pablo II en la Constitución Universi Dominici Gregis. Aunque puede resultar electo un cardenal o un obispo mayor de 80 años, sería sin su participación como votante en el Cónclave, que es la reunión de los cardenales electores para designar el siguiente Papa. Lo usual es que el Pontífice electo resulte del mismo cuerpo de cardenales.
  • En este momento, 137 cardenales tienen la edad requerida para participar y votar en el Cónclave, pero 109 de ellos han sido elevados al cardenalato por Francisco. Pareciera que el nombramiento de tantos nuevos cardenales, más o menos afines al pensamiento de Francisco, se ha realizado con el fin de asegurar la continuidad.

Aunque esperaríamos que la designación del siguiente Pontífice fuera, según los cánones de la Iglesia, una decisión inspirada por el Espíritu Santo, la verdad es que se ha comprobado que en las últimas elecciones han intervenido más bien intereses muy humanos y de grupos de poder, que actúan dentro y fuera del Cónclave. (Ver el caso de la "Mafia de San Galo").

De acuerdo con los requerimientos establecidos, quedan eliminadas las mujeres como candidatas al Pontificado.

La segunda condición es que tenga uso de razón, lo que elimina a cualquier persona que manifieste un trastorno mental o carezca de las facultades necesarias para dirigir la Iglesia.

Pero el punto tercero es el que realmente hace la diferencia; tiene que ser un católico, un miembro de la Iglesia. Esto implica:

  • Primero, que haya sido debidamente bautizado y confirmado. Desde hace años se han identificado casos de miembros de la Iglesia -incluso sacerdotes- que fueron "bautizados" utilizando una forma (las palabras que dice el sacerdote en la administración del Bautismo) distinta de la instituida en este sacramento. Y los casos han tenido que repetir la ceremonia del Bautismo, y de los demás sacramentos recibidos, a fin de hacerlos válidos.
  • No pueden ser electos Pontífices los que no son miembros de la Iglesia: los no bautizados, ni los herejes (los que niegan una o más de las verdades de la fe), ni los cismáticos (los que no reconocen la autoridad de un verdadero Papa).

Un hereje es alguien que recibió el Bautismo y conoce la Doctrina Católica, pero luego niega una o varias verdades contenidas en esa Doctrina. Quien cae en herejía abandona automáticamente la Iglesia, se convierte en un apóstata, se separa de la Iglesia.

Esta condición es difícil de identificar en estos tiempos, en que estamos viviendo en medio de diferentes herejías. Por ejemplo, quienes afirman que las Sagradas Escrituras se equivocan y que tenemos que reescribirlas. Todos sabemos que la Sagrada Biblia fue inspirada por Dios. Dios es su Autor); los que dicen que todas las religiones conducen al verdadero Dios y en todas ellas se puede alcanzar la salvación. ¡Tremenda herejía!; los que rinden culto a ídolos como la Pachamama; los que desconocen el dogma del Pecado Original y niegan la existencia del infierno; los que bendicen los pecados homosexuales, y muchos más etcéteras… Nadie que afirme alguna de estas herejías, aunque resulte electo pontífice por votación, será un legítimo Papa. Por eso dice Mons. Strickland: "Si se elige a un hereje, será nulo y sin valor"

  • El Pontífice, durante su vida y sus acciones, debe de hacer pública su fe. Y esto significa que debe haber demostrado ser un verdadero católico, con una profesión externa de la fe, que se realiza mediante la sumisión al Magisterio de la Iglesia, a lo que la Iglesia siempre ha enseñado. Las verdades de la fe católica son eternas y no cambian. Dice nuestro Fundador "el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Mt. 24, 35). Si no demuestra que su forma de pensar o actuar es coherente con las verdades de la Iglesia, aunque sea electo, no será un Papa legítimo.

Lo que estamos viendo es que, definitivamente, la elección de un verdadero y legítimo Papa no es cosa fácil. Tenemos que volver al espíritu original de los cónclaves. Orar y pedir que el Espíritu Santo obre sobre quienes tienen la difícil tarea de elegir a un Papa.


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